¿Por qué Trastocada?
Porque con trastocar un detalle puedes cambiarlo todo.
Trastocar no siempre es desordenar, a veces es mover lo justo para que algo funcione mejor. Cuando algo está trastocado, también es la señal que marca dónde está la fricción, y lo que conviene cambiar para que la experiencia deje de ser un obstáculo y vuelva a tener sentido.
*Un simple cambio de color ha hecho que el texto deje de ser fluido. Vuelve a mirarlo.
Las fricciones son microinstantes donde la experiencia se rompe en silencio. Para Trastocar lo necesario, primero hay que detectar el problema.
Sucede al cruzar la puerta de una tienda, al entrar en un hotel, al esperar en la recepción de una clínica o al recorrer un museo. En ocasiones, todo invita a quedarse. Otras, sin saber muy bien el motivo, aparece una incomodidad sutil que empuja a marcharse cuanto antes.
Esa sensación, casi siempre invisible, me interesa más que cualquier campaña, cualquier tendencia o cualquier discurso de marca. Porque ahí es donde se decide si una visita termina en conexión… o en rechazo.
El diseño nos habla.
[El mal diseño lo sientes de forma negativa]